
Te suspiré en mi noche de agonía;
aquella noche de niebla
esa noche, en la que me besaste
con el beso de la muerte,
esa noche, en la que mi alma
se despidió de ti
la noche en que me amaste
sin sentirlo
la noche en que lloraste
por no tenerme
la noche en la que nunca me conociste
la noche que te perdí

Que triste el poema me provoca eso es bueno ¿no?